Sostenibilidad corporativa rumbo a Rio+20

este artigo foi publicado na edição de 14/01 no jornal El País

Por Maristela Mafei*

La sostenibilidad conquista cada vez más espacios en la agenda de gobiernos e iniciativa privada. El tema llegó para quedarse. La sociedad busca respuestas efectivas. A finales de 2011, hemos tenido un pequeño, pero simbólico, avance en la 17ª Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP-17), en Durban, Sudáfrica. Representantes de 194 países acordaron en renovar el Protocolo de Kyoto e iniciar un proceso con fuerza legal, y ha sido creado el Fondo Verde para el Clima.

En el sector privado, más de 8.700 empresas de 130 países son ya signatarios del Pacto Global de la ONU, la mayor iniciativa mundial en Sostenibilidad Corporativa. Son empresas comprometidas con los 10 Principios de la ONU en Derechos Humanos, Trabajo, Medio Ambiente y combate contra la corrupción. Otros foros, solo para citar algunos, ganan cada vez más importancia: es el caso del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, con sede en Ginebra, el Foro Ética, en España, y el Instituto Ethos, en Brasil.

A pesar del progreso que vive hoy América Latina en materia de crecimiento económico y empresarial, fuerte reducción de la pobreza y logros democráticos, nuestra región tiene enormes desafíos: invertir en infraestructuras, reducir las desigualdades en el acceso a la educación y a la salud de calidad, combatir la corrupción y mejorar la seguridad pública.

En varios países de América Latina, el sector privado, al lado de gobiernos y sociedad civil, está contribuyendo con soluciones sostenibles. Diversas empresas en la región, entre las que se incluyen varias de origen español, están ingresando rápidamente en el terreno del compromiso social e ambiental, incorporando la sostenibilidad en sus agendas y reconociendo su relevancia e urgencia.

Las empresas atrasadas en sostenibilidad pagaran caro, en menor competitividad, baja productividad del personal y rechazo de los consumidores e inversores. La concientización sobre la limitación de los recursos naturales y la mirada atenta de los clientes y consumidores exige un reposicionamiento, también, en nuestra región.

América Latina está ganando peso en el mundo: tres países de la región son miembros del G-20 (Brasil, México y Argentina), dos integran la OECD (Chile y México), y Brasil ya es la sexta economía del mundo. Se trata, sin lugar a dudas, de una oportunidad para las empresas españolas –varias de las cuales tienen una demostrada trayectoria en sostenibilidad — para implicarse de lleno en la solución de los desafíos ambientales y sociales.

El ex-Vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore y el inversor David Blood publicaron un artículo en el Wall Street Journal reciente “Manifiesto para un capitalismo sostenible: cómo las empresas pueden adoptar métricas ambientales, sociales y de gobernanza” (14/12/2011). Al Gore y Blood explican que vivimos hoy un “punto de inflexión” con intensas amenazas: cambio climático, escasez de agua, pobreza, enfermedades, desigualdad creciente, urbanización, volatilidad de los mercados financieros. “Las empresas no pueden ser llamadas a hacer el trabajo que hacen los gobiernos, pero empresas e inversores serán los actores que movilizarán el capital necesario para los desafíos sin precedentes que enfrentamos”, explican Al Gore y Blood.

La Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible “Rio+20” (Rio de Janeiro, 20 al 22 de junio), abre oportunidades para el sector privado. Las discusiones se centrarán sobre dos temas principales y urgentes: cómo construir una economía verde y reducir la pobreza y cómo mejorar la coordinación internacional para la sostenibilidad.

En este contexto, el Pacto Global de la ONU organiza por primera vez el Foro de Sostenibilidad para el sector privado, del 15 al 19 de junio en Río de Janeiro, con el objetivo de fortalecer el intercambio de prácticas corporativas innovadoras.

Los desafíos son enormes. Precisamos de empresas y de gobiernos dedicados, con conocimiento y firme compromiso por la mejora de los problemas sociales y ambientales. En América Latina, no basta sólo con “parecer” sostenibles, las empresas precisan serlo.

*Maristela Mafei es socia-fundadora del Grupo Máquina PR-Brasil, agencia signataria del Pacto Global de la ONU, co-autora del libro “Comunicación corporativa: gestión, imagen y posicionamiento”, e integrante del Consejo de Administración de Endeavor Brasil, de la Escuela de Teatro de Sao Paulo, del Instituto Insper y del Instituto Millenium de Brasil.